Calleja…tras la Resurrección, volvió la oscuridad

Si hace pocos días estábamos todos enormemente felices y contentos de la “resurrección” de nuestro Submarino ante el Athletic Club y el fantástico partidazo que acabamos ganando por 0-3, el jueves ante el Spartak de Moscú y peor aún, anoche contra el Español, las dudas volvieron todas, los errores se hicieron la tónica general del partido y la debacle fue muy dolorosa.

 

Este Villarreal CF no funciona. No caben excusas ni intentar describir a medias tintas lo que se vivió ayer en Cornellá. Desde el minuto 1, el Español fue superior, nos desbordó, jugó con los nuestros como si fuésemos un muñeco de trapo y a pesar de la “excepción” que fue el gol de Ekambi, acabó pasando por encima como un rodillo y poniendo en el escaparate todas nuestras carencias.

 

Lo peor de la derrota no fueron sólo los 3 goles encajados, para mi lo que me sumió en un estado de enorme preocupación fue la imagen (paupérrima) de un equipo que no confía en nada de lo que hace, que no controla los partidos, que está muy lejos de su nivel y que tiene una defensa que parece de agua, por donde el equipo mas irregular y flojo de nuestra liga o del extranjero, abre enormes grietas por donde le resulta fácil marcar hasta sin querer.

 

Creo que la inseguridad defensiva es tan evidente y grande, que es lo que ha mermado a nuestros jugadores mas ofensivos. No son tontos y como son conscientes del coladero que hay detrás, juegan nerviosos, preocupados, inseguros y desconfiados y ello hace que les falte chispa, que les falte acierto en el remate (porque arriba, siguen creando ocasiones, pero cada vez menos por la desconfianza desmesurada que ya se palpa).

 

En cuanto nos crean una ocasión de gol, todo el planteamiento se derrumba como un castillo de naipes, la defensa no sabe dónde posicionarse: Si lo hace demasiado atrás, parte al equipo en dos y se acabó el control de la fiesta. Si se le ocurre subir para juntar las líneas con el medio cambio, cada balón a la espalda nos encomienda a San Asenjo, ayer el mejor del partido a pesar de encajar 3 tantos.

 

Llega un momento que ni los laterales saben qué hacer, pues conocdedores de la enorme lentitud de sus compañeros centrales, dudan en si atacar o quedarse a defender. Y cuando ellos dudan, los interiores se ven superados con el 2 contra 1, por lo que no llegan y no pueden finalizar jugada, los nervios se contagian rápidamente al resto y adiós.

 

Esta es mi radiografía, es como yo lo veo y es mi opinión, mi humilde opinión como aficionado, pues no soy entrenador y por lo tano, carezco de los conocimientos que tiene un técnico profesional. Es sólo mi punto de vista.

 

Así las cosas, el Spartak nos metió 3 goles, el Español 3 más y solo el acierto arriba maquilló ambas lamentables actuaciones. Antes todavía parecíamos algo sólidos fuera de casa, pero ahora ni eso. Un equipo vulgar, superado, desalmado y sin convicción alguna. Realmente, este triste panorama es el que yo percibo.

 

¿Se puede revertir la situación ? Creo que sí, sinceramente hablando, pienso que hay jugadores que pueden mejorar y mucho su nivel y remontar esta situación, pero no va aser ni tan fácil como cambiar al entrenador como algunos sugieren, ni se arreglará haciendo mas de lo mismo.

 

Lo primero que se tiene que hacer (insisto, es mi opinión, no pretendo tener toda la razón) es reconstruir el equipo desde atrás. Calleja ya ha dado los primeros pasos volviendo al doble pivote y olvidando el temerario rombo, pero no es suficiente.

 

Una modificación que al menos, requiere una prueba, es situar a Mario de central (mucho mas rápido y cuando ha jugado ahí, siempre lo ha hecho de notable hacia arriba) y a Miguelón en banda derecha. Mejoraríamos el lateral (porque Mario se ve fuera de forma para una posición tan exigente) y mejoraríamos en el centro de la defensa, pues Mario es más rápido y podría cubrir mejor los repliegues y el balón a la espalda de la línea de centrales.

 

Además, podríamos volver al 4-2-3-1, mas replegados, incluso dentro de casa, menos ofensivos, pero mas seguros, recuperar confianza, y así volver a ser sólidos y competitivos.

 

¿Echar al Entrenador? Esta es la solución que ve la mayoría, es la más histérica y visceral y popular, pero es la que menos me ha gustado siempre. Creo que es demasiado pronto, que todavía queda algo de margen para que Calleja rectifique (eso sí, ha de hacerlo, con “mas de lo mismo” haremos exactamente lo mismo: PERDER).

 

Estadísticamente y hace muchos años que hago estas estadísticas, en más del 90% de los casos en los que se echa a un entrenador, el equipo no mejora, al contrario, empeora. Encima, no es barato y suele hipotecar la política futura de fichajes. Funcionó con Marcelino, cierto, pero ahí sí que se veía a leguas de distancia que Velázquez iba perdido,  los jugadores no confiaban en él, la cara de estos era un poema. Esto no lo veo todavía con Calleja.

 

Segundo, porque un entrenador nuevo, que no conoce la plantilla, que no conoce el funcionamiento del club, puede ser una bomba de relojería que lo eche todo a perder. Lo vimos también aquí, el año del descalabro.

 

En caso de cesar a Calleja, diré lo más impopular: Apostaría por el técnico del B D. Miguel Álvarez. Es un hombre experimentado, que conoce la casa y a los jugadores a la perfección y ha demostrado en el B que aunque le cambien a todo el equipo, sabe reconducir la situación y situar de nuevo a su equipo en lo mas alto (4 partidos seguidos ganando y con gran imagen y solidez de juego). Sería una situación transitoria, no digo definiitva, pero podría ser la fórmula a corto plazo.

 

No veo eso de contratar entrenadores “estrellitas” que cobran 8M de euros y no te FIRMAN NI GARANTIZAN RESULTADOS. Nadie lo hace, así que ni ellos mismos están seguros de conseguirlo. Y si ellos no lo están ¿Lo vamos a estar nosotros? Un gran entrenador no garantiza absolutamente nada, mirad los ejemplos aquí y fuera de aquí, que son cientos. Ni el todopoderoso Mouriño levanta cabeza.

 

No me gustan los entrenadores estrella. Suelen tender a acaparar todo el protagonismo, a querer mandar mas ellos del club que los dirigentes, son carísimos y pocas veces se ganan lo que cuestan.

 

Esperemos primero que nada, que Calleja sepa rectifcar. Ha empezado a hacerlo, es de casa y sí le importa el Villarreal CF. Eso ya es mucho a su favor. Pero no está acertado, lo cual requiere que cambie muchas cosas.

Rememos todos juntos y ayudemos en estos momentos tan difíciles y complicados, porque el éxito de Calleja, es el éxito de todos.

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Enric Martí

Experto en economía. Fundador de Econectia. Aficionado del Villarreal CF y colaborador de SubmarinoAmarillo.net

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