El Villarreal de Copa, análisis de Enric Martí

Como ya adelantó Marcelino y por lo que a mi me consta, se había consensuado con el club, la alineación de ayer, que presentó muchas variaciones. Y no es para menos: Afrontaremos 3 partidos en 6 días y alinear siempre al equipo titular es temerario, a no ser que queramos quemarles y que en marzo haya que jugar con los chavales del filial todo el final de temporada.

 

Además, la mejor manera de recuperar efectivos y aclimatarlos es darles partidos menos importantes o trascendentes, pero motivantes y desde luego, el Athletic Club en Copa es mas que suficiente estímulo como para motivar a quien sea.

 

Así las cosas el Villarreal CF empezó muy enchufado, eléctrico, rápido, con las ideas muy claras y con una presión axifisiante que sorprendió al rival. En pocos minutos Leo Baptistao marcó el primero de los goles y adelantó a los amarillos  ¡Qué importante es recuperar a este jugador que dará oxígeno a una delantera castigada desde el inicio de liga por las lesiones !

 

El Villarreal CF siguió a lo suyo, controlando el partido y neutralizando a un Athletic que estaba KO por el golpe y no le salía nada. Cuando estiraba líneas, las contras del submarino eran letales, tanto, que pronto Samu García puso el 0-2 en el marcador.

 

Las cosas no podían pintar mejor. Casi todos creíamos que la eliminatoria podía terminar resuelta antes del descanso, porque los “suplentes”, esos a que muchos dábamos por muertos antes de tiempo parecían haber renacido de sus cenizas con el nuevo año. Castillejo era un puñal en su banda, Nahuel cumplía en la suya, Samu García era de lo mejor en ataque. Atrás Marín y Rukavina cerraban perfectamente las bandas y Bailly y Ruiz eran un frontón para los rojiblancos.

 

Pero en el fútbol nada puede darse por hecho y menos en la Copa, una competitición que el Athletic la domina a la perfección. Los vascos habian salido con todo. Esta es su competición, no en vano, es el segundo equipo mas laureado en ella de la historia y San Mamés es un campo siempre difícil y complicado, donde el público aprieta y hace volar a los suyos. Con este escenario, empezó la segunda parte y enseguida vimos que los bilbaínos habían salido en tromba, a por todas, con sus mejores hombres muy metidos, motivados, heridos en su orgullo y dispuestos a arreglar el desaguisado.

 

También advertimos de inmediato que el Villarreal CF no era el mismo de la primera parte. El equipo había perdido mucho físico (lo cual es comprensible, dado el desgaste de la primera mitad y de que estaban jugando los que menos ritmo tienen debido a su condición de menos habituales). El Atlhetic Club comenzó a desbordar por bandas, con un Williams pletórico y al que Adrián Marín (privado de ayudas) no podía detener.

 

A los pocos minutos habíamos recibido el 1-2 y el tanto espoleó a los de San Mamés, de forma que nos encerraron en nuestra área y nos era imposible salir. Castillejo ya no era el de antes, no bajaba a hacer cobertura con el chaval, Nahuel desapareció, Samu García desfondado, igual que Leo. Las imprecisiones se sucedieron, llegaron las sobrecargas musculares y el ataque y gol constante del rival.

 

Tras el empate a 2, todos dábamos por bueno el resultado, pero todo hacía presagiar lo peor. Marcelino movió el banquillo, pero para mi, esta vez no estuvo acertado. Sacó a Mario que se autoexpulsó en 13 minutos todavía nadie entendemos qué se pretendía con ese cambio. Sustituyó a un axifisiado Baptitstao por Bakambú, pero como habíamos perdido el medio campo (Rodri se tuvo que retirar lesionado) y malgastamos el cambio de Mario, no sirvió para nada, puesto que no le llegó ningún balón.

 

Creo que todos esperàbamos la salida de Denis Suárez que junto con bakambú sí que podrían haber aportado mucho mas peligro y criterio y tal vez, quitarnos de encima esa presión que nos ahogó, pero las malditas lesiones y el error de Marcelino lo impidieron.

 

Con sólo 10 jugadores en el campo aguantar el asedio parecía poco mas que imposible y así fue: El Athletic marcó el tercero y a punto estuvo de anotar un cuarto tanto. Se perdió un partido que parecía ganado al descanso y nos quedamos con ese sabor amargo de ver escapar una victoria que parecía en nuestras manos.

 

A pesar de todo, me quedo con lo positivo: Los no habituales brillaron a un gran nivel en la primera parte, demostrando que sí pueden aportar y llegar a ser mucho mas importantes. El partido sirvió para ir recuperando a jugadores como Leo, Bailly y Samu García que esta vez si, justificó el porqué de su fichaje. Chavales como Rodri tuvieron su oportunidad de oro y no desentonaron. Si siguen en esta progresión, pueden superar la eliminatoria en casa, puesto que un 1-0 o 2-1 nos clasifica y no parecen resultados inalcanzables.

 

En mi opinión, Marcelino hizo muy bien en hacer rotaciones. No hay plantilla para afrontar 3 competiciones, es imposible y este año con el Sevilla y Valencia casi deshauciados, la cuarta plaza está a tiro y hay que luchar a muerte por ella. Entrar en Champions es una inyección económica brutal para el club, algo a lo que no se puede renunciar. Además, la repercusión mediática, la promoción que te da participar de la máxima competición europea significa también mejores contratos con patrocinadores y televisiones, así que el primer objetivo es y debe ser esa cuarta plaza. Incluso la tercera está a sólo un punto y si bien parece muy improbable pensar que podemos superar a Madrid o Atlético, un Villarreal CF bien recuperado y reforzado en este mercado de invierno sí que puede dar aquí la campanada.

 

En febrero tendremos una ilusionante Europa League, donde nos visitará un rival de primer nivel mundial. Es la otra competición por la que hay que jugarse los cuartos y hay que llegar a ella en buena forma.

 

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