Justo a tiempo

Victoria importantísma, el momento actual es el de aguantar o caer. De momento el Villarreal aguanta y marca distancias con sus perseguidores en la lucha por la clasificación europea. Además el lo anímico este triunfo ante un rival directo vale su peso en oro, después de los malos resultados, las malas sensaciones y el mazazo europeo.

La primera parte del Villarreal fue lamentable, vergonzosa. Los nuestros parecían un rival de inferior categoría, temerosos y encerrados atrás, ante un rival que no supo aprovecharlo, que fue incapaz de generar excesivas ocasiones claras. Los de Escribá no chutaron ni entre los tres palos ni fuera de ellos, ni hicieron intención siquiera de buscar el marco de la Real y así se llegó con 0-0 en el marcador al descanso.

En la reanudación los nuestros fueron mejorando progresivamente. Rodrigo entró al terreno de juego sustituyendo a un cansado Trigueros, que hoy a diferencia de lo que nos tiene acostumbrados, no hizo un buen partido. El submarino empezó a aproximarse y aparecieron los primeros disparos a puerta. La ocasión más clara la tuvo Bruno que mandó un balón al larguero a solo dos metros de distancia de la portería. Parecía que el Villarreal incluso podía ganar el partido con un poco de acierto en los últimos metros. Y así fue, en el 93 Castillejo remató de volea un buen centro de Costa.

La victoria llega justo a tiempo, cuando parecía que el equipo se hundía de forma progresiva y el asedio de sus perseguidores era ya total. Los tres puntos sirven para dejar a 4 puntos al séptimo y para acercarse a dos de la Real.

 

Comenta esta noticia:

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *