Una crisis que no lo es tanto

Hace ya algunos meses que mis obligaciones laborales y familiares me han impedido escribir en el foro, pero dada la situación que padece el equipo y la crispación (con gran parte de razón) que observo en nuestro entorno, he robado unos minutos a mi trabajo para poder ofreceros mi opinión sobre el estado actual del entorno del Villarreal CF y tratar modestamente, de contribuir a la crítica constructiva de la mini-crisis que estamos atravesando.

No es fácil escribir cuando las cosas van mal y el ambiente está caldeado. La verdad y creo que a todos nos ocurre, es que en las malas cuesta mucho mas concentrarse, tomar el teclado y ponerse a recapacitar y hablar de lo que nos acontece, pero honestamente creo que los que llevamos ya unos cuantos años en esto y hemos visto muchas de las crisis por las que atravesamos debemos de arrojar nuestro granito de arena.

El Submarino atraviesa una situación complicada, no es tan dramática como algunos creen (hay 14 equipos que se cambiarían por nosotros en estos momentos), pero tampoco es que no pase nada, puesto que una racha con 4 partidos perdidos y mala imagen no es para tomarlo a broma.

En mi opinión, mas allá de que Escribá sea o no el entrenador mas idóneo para este club, hay que reconocer que se ha encontrado con muchas dificultades desde el primer momento y literalmente, ha tenido que lidiar contra un miura sin capote ni espada, sólo con juegos de su cintura.

 

Llegó tras la destitución de Marcelino que como siempre, ahora se empieza a valorar por sus detractores lo mucho de bueno que tenía y su mérito a la hora de hacer volar a una plantilla que venía de segunda división y alcanzar Europa como si ello fuere tarea fácil. No lo es y sólo hay que ver lo mucho que tienen que luchar equipos con mas presupuesto y solera que el nuestro para conseguir alcanzar dicha meta.

Por otro lado, Escribá vino de golpe, cuando nadie le esperaba, después del trauma inesperado que supuso la marcha del asturiano y a tan solo 6 dias de la previa de Champions. Como nunca las dificultades vienen solas, tuvo que afrontar aquella eliminatoria sin delanteros solventes y con 6 pesos pesados lesionados o fuera del equipo, lo que a la postre resultó determinante para no poder eliminar a un rival de la talla del Mónaco (invito a ver los resultados de este equipo para comprobar que no era ninguna perita en dulce).

Aún así, ya sea por la inercia establecida por Marcelino o por el acierto en un principio de nuestro nuevo técnico, el equipo arrancó muy bien en la Liga, pero con muchas sombras en Europa. Todo parecía indicar que los “suplentes” no eran tan buenos como parecía, aunque se apreciaban algunas lagunas importantes que también comentaremos.

Tras 11 jornadas relativamente espectaculares, empezaron los problemas. Un rival como el Eibar que no parecía gran cosa nos ganó por primera vez en esta temporada y a partir de ahí, no vimos hora buena.

 

Para mi en realidad, nos hizo también mucho daño el 5-0 contra el Celta, puesto que hizo a creer a nuestros jugadores que eran el top 3 de la competición y a la afición nos hizo soñar con metas que tal vez, no son alcanzables a dia de hoy por un club como el nuestro, teniendo en cuenta el enorme potencial de los rivales a los que se enfrenta. A veces las euforias traen desastrosas consecuencias y en mi opinión, esto también nos ha ocurrido.

Si analizamos bien nuestra plantilla, veremos que disponemos de muy buenos jugadores, es cierto, pero no estamos a nivel de Real Madrid, Barça, Sevilla o Atlético de Madrid. Hay que ser honestos y admitir la realidad por mucho que nos cueste.

Por otro lado, es indudable que no todos los fichajes han dado (por ahora) buenos resultados: José Ángel es un coladero por su banda y en todos los partidos que ha tenido que jugar ha sido superado con relativa facilidad. El otro dia contra el Zurich fue otro escándalo observar cómo el rival cargaba una y otra vez por su banda consciente de que era el punto mas flaco de nuestra defensa.

Pato sólo ha mostrado algunos destellos de su calidad y eso sí, se sacó la chistera el dia del Osmanlispor en Ankara para empatar un partido que se había puesto muy cuesta arriba con el 2-0. Fue la estrella indiscutible aquel día, sobretodo la segunda parte, cargándose al equipo en sus espaldas y guiándolo a la remontada cuando todo parecía perdido.

A parte de esto, poco mas se ha visto al astro brasileño y ha sembrado mas dudas que aciertos en lo que va de temporada.

Álvaro por ahora está cumpliendo los pronósticos mas oscuros que venían de Cornellá. Es un defensa normalito, con muchas carencias y lo peor, sin velocidad y si Escribá avanza la defensa para presionar arriba, tenemos un problema. Además, evidencia falta de colocación y contundencia. Visto lo que hizo Pantic el domingo, no entiendo este fichaje y me habría quedado con el serbio.

Soriano y Sansone son de lo mejor que hemos fichado, sobretodo el segundo. Rápido, habilidoso, con fuerte disparo y desequilibrante está cumpliendo con las espectativas depositadas sobre él. Soriano ha tenido luces y sombras. Para mi debería de ser ya un jugador mucho mas importante y decisivo de lo que está demostrando, pero de vez en cuando desaparece, se borra del mapa y le falta compromiso defensivo (incomprensible en un jugador italiano). Aunque considero su fichaje como muy acertado, hay que exigirle mucho mas.

Cheryshev ha ido de menos a más. Vino lesionado, le costó coger la forma y entrar en el equipo, pero crece dia a dia y cada vez se parece mas al extremo que nos deslumbró hace dos temporadas. Francamente, nadie puede objetar nada contra el buen jugador hispano-ruso y está llamado a ser una estrella en este equipo.

Andrés Fernández no ha dado ni una. No da el nivel (no sé si por falta de adaptación o porque no da mas de sí), pero sus errores como zaguero son imperdonables. No aporta mas que Barbosa y por lo tanto, me quedaría con el nuestro.

 

Por otro lado, Escribá es un técnico inteligente, que analiza muy bien los partidos, pero creo que sus cambios le están sentando mal al equipo. Hemos perdido contundencia defensiva y arriba el mal acierto y estado de forma de algunos jugadores nos hace ser muy poco efectivos de cara al gol.

El toque-toque contra el juego hacia los espacios no acaba de cuajar (ahora me viene a la cabeza que a Pellegrini le habría ocurrido lo mismo) y la falta de físico de la plantilla empieza a evidenciarse con algunos jugadores a quien se les nota que ya no siguen la dieta impuesta por Marcelino. Su inexperiencia ha hecho que cometa bastantes errores de bulto que han sido determinantes en algunos partidos como contra los turcos en casa, contra el Zurich el jueves pasado y contra el Athletic Club hace poco.

 

Hasta aquí las críticas. Ahora toca repasar lo bueno.

No somos el primer ni el último equipo que atraviesa una mala racha, ni seremos el último, como tampoco es verdad que las malas rachas (y las buenas) no son infinitas y tarde o temprano pasan. Es un bache, quiero que creer pasajero, porque veo mimbres para  superar la situación a corto plazo.

Creo que Escribá tiene capacidad e inteligencia para revertir la situación, pero debe de renunciar a hacer cambios de filosofía tan grandes y recuperar lo mejor de Marcelino, dando contundencia a la defensa y jugando mas al espacio, sin dar tantas facilidades al contrario.

Puede y debe de imponer mas disciplina a los jugadores, no abusar tanto de las necesarias rotaciones para no desmontar los mecanismos del equipo.

La situación no siendo halagüeña no es una calamidad, es reversible y si se dio un buen nivel los dos primeros meses de competición, puede recuperarse y devolver las nuevas sensaciones, pero es imprescindible para ello que se exija mas a la plantilla, mas actitud, mas agresividad, mas velocidad y mas compromiso. Como decía Lizárraga en su artículo en Mediterráneo, este Villarreal CF no puede tolerar a jugadores que se acomoden.

Y la afición también tenemos que poner de nuestra parte. Silbar a nuestro equipo durante el partido no soluciona nada, en todo caso agrava la situación. Cuando termine el partido es hora de silbar o protestar, pero durante el encuentro mal vamos si imitamos a nuestros vecinos de Mestalla (así les ha ido). Tenemos que comprometernos mas y apoyar mas, porque sólo tenemos que recordar que partidos como el de Murcia y Barça B en segunda división, la afición fue determinante.

 

Hay que recordar SIEMPRE quiénes somos, de dónde venimos, que no somos los mas guapos, los más altos ni los mas rubios. Somos un equipo humilde, de una ciudad y provincia humildes que sólo con mucho esfuerzo y trabajo ha llegado donde está.

 

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