El renacimiento de Gerard Moreno

El renacimiento de Gerard Moreno es uno de los temas más calientes de este principio de temporada, y no sólo en la Plana Baixa sino en todo el suelo nacional. El delantero catalán ha marcado en las primeras cuatro jornadas, en todas las disputadas: nunca había pasado con esta camiseta, y en la Liga de Messi y Cristiano Ronaldo, el último en conseguirlo fue Cesc Fàbregas hace ocho años. El Villarreal vuelve a tener un Pichichi en solitario y si queremos considerar el final de la última temporada Gerard Moreno ha marcado por cinco jornadas seguidas, algo que sólo Forlán logró hacer en la 2004/05 ¿Pero qué le ha pasado, si justo la temporada pasada parecía que no le funcionaba nada?

Por supuesto la razón más clara es el factor psicológico, la faceta más importante si hablamos de actuaciones deportivas. Cuando un deportista tiene una mala racha entra en una espiral negativa que se autoalimenta en un círculo vicioso, el mismo que ha mantenido el Villarreal en la lucha por la permanencia hasta la penúltima jornada. Y esto vale aún más para los delanteros, que viven de goles y de rachas, que son juzgados cada semana casi sólo en relación al número de tantos que marcan.

Pero además de esto hay que añadir un tema táctico. En la temporada pasada Calleja ha construido el equipo con Gerard Moreno de delantero de referencia para aprovecharse de la potencia y de la aceleración de Toko Ekambi. No es un caso si el delantero camerunés ha sido el máximo goleador de la temporada amarilla. Pero esta posición más apartada exalta hasta las características de Gerard. De hecho lo mejor que está haciendo procede de la banda derecha.

Esto no quiere decir que Gerard Moreno no actue bien como delantero centro, sino que tiene características relevantes en las posiciones. Su tarea de recibir el balón, defenderlo, permitir al equipo ganar metros y distribuir el balón a los jugadores que le orbitan a los alrededores sigue haciéndola cuando busca una posición más central. Pero si hablamos de su vena realizadora debemos buscar las respuesta a la banda derecha. Tras volver del Espanyol Gerard se ha presentado en el Madrigal con su gol más clásico. Su nuevo curso en amarillo se estrenó con un golazo después de apenas un cuarto de hora ante la Real Sociedad en agosto de 2018. Esta es su marca de fábrica: recibe la pelota en velocidad, busca la portería, hace el movimiento del caballo y con su pie izquierdo es jaque mate.

La mayoría de sus goles en el Espanyol han nacido por este tipo de jugada, algo que en alguna manera empezó a hacer con mucha frecuencia Robben en el Bayern y que a menudo busca también Chukwueze en esta banda. En el sistema del año pasado Calleja había optado por dejar el espacio en las bandas a Toko Ekambi a la izquierda y Chukwueze a la derecha, quitándole aire a Gerard, que sólo podía aprovechar los últimos pases en el área: es suficiente mirar los últimos dos goles de la temporada pasada en Anoeta y el Coliseum Alfonso Pérez para darse cuenta de cómo sus goles solían llegar cerca de la área pequeña.

En este nuevo curso Calleja ha comenzado experimentando diversas soluciones. En el estreno ante el Granada la llegada de Iborra en posición de enganche le permitió moverse mucho hacia posiciones más anchas, pero la mala actuación de Iborra no trajo a repeticiones de esta solución. Ante el Levante Gerard Moreno volvió a ser el delantero centro y puro, pudo encontrar un gol de oportunista pero su desempeño no fue excelente como en otros partidos. Ante el Leganés por primera vez Calleja ha renunciado a Toko Ekambi y a Chukwueze en el once inicial y Gerard Moreno se apoderó de la banda encontrando su mejor actuación, aunque si contra el Real Madrid consiguió sacar otro partido de mucha calidad, no sólo en la faceta ofensiva sino hasta la protección del balón y en la construcción del juego.

Pero en la línea de los enganches que juegan atrás del delantero sólo caben tres puestos. Si Moi Gómez hasta ahora parece intratable y la otra casilla debería ser de Cazorla o Iborra, según lo que Calleja quiere hacer, quedaría sólo un lugar para Toko Ekambi, Gerard Moreno o Chukwueze. La competencia parece muy alta. Pero Toko Ekambi podría ejercer también como delantero centro, y pensando que Cazorla y Iborra podrían jugar juntos delante de la defensa, hay muchas opciones factibles.

Pero Gerard Moreno es más letal cuando juega un poco más atrás y apartado a la banda. Aunque si no todos sus goles nacen por su movimiento de caballo (busca la esquina del área, para hacer un pase atrás y dos por el centro para rematar hacia el primer palo) muchos llegan al aprovecharse de su llegada y entrar al área en velocidad. Como su último gol al Leganés: corre a partir de atrás y se aprovecha del espacio entre la defensa y los mediocampistas para recibir la asistencia en una posición más solitaria, más difícil para encontrarse jugando en el centro. Volviendo allí su promedio realizador podría bajar, porque su mejor actuación procede desde algunos metros más atrás.

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